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EL
VINO Y LOS AGENTES EXTERNOS
El
vino como materia viva y en constante evolución, necesita para su
adecuada conservación un ambiente ideal, basado en dos factores
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1-
AIRE SANO: el aire
imperante en el ambiente en que se conserva el vino tiene una
incidencia directa. Si fuera muy húmedo favorece la proliferación de
hongos y la degradación de los corchos. Si por el contrario fuera muy
seco contrae los corchos permitiendo la entrada de aire en las
botellas. El vino “respira” a través de los corchos. La humedad
ideal de una cava es del 70%.
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2-
TEMPERATURA: Lo fundamental para que no se produzca
una degradación de los vinos es que no se los agredan
con saltos térmicos o variaciones abruptas de la temperatura
anual. La marca ideal de conservación son los 16º C.
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3-
LUZ: la incidencia de luz
solar permanente modifica algunas de las cualidades de los buenos
vinos. Lo ideal es la iluminación neutra.
Nuestras cavas revisten la cualidad de no influir en el normal
envejecimiento de los vinos por utilizar agentes naturales para su
construcción. |